REFLEXIONES SOBRE LA INTERPRETACION DE UNA PIEZA MUSICAL
La interpretación no hace distinción entre
instrumentos. Un buen músico independientemente del instrumento que toque, debe
ser, antes que instrumentalista, intérprete.
El intérprete debe dar su visión personal de la obra que va
a compartir con el oyente, teniendo en cuenta no solo lo escrito en la
partitura, Gustav Mahler decía que “ en la partitura está todo menos lo
esencial”, sino también todo aquello que tenga que ver con ella, como el
contexto en que fue escrita, su relación (si la hay) con otras artes o
disciplinas, las motivaciones del compositor al momento de crearla, siempre
partiendo de una sólida técnica que permita afrontar con garantías la
interpretación. Y aquí caemos en las cuestiones controversiales ¿es el mejor
interprete el mas rápido o el más vistoso? ¿Un guitarrista virtuoso puede ser
un interprete mediocre? Tan injusto es el tópico de que un guitarrista con gran
técnica
Hola amigos este mes estudiaremos
el estudio en Am de Dionisio Aguado a petición de nuestro amigo Paul mejor
conocido como X-men y reflexionáremos un
poco con respecto a la interpretación de una pieza musical; La etimología del
término interpretar, nos lleva a la idea del interprete como intermediario entre la música y el
oyente, o bien entre este y el compositor.
Hay que tener en cuenta que una
partitura no deja de ser un lenguaje que debe traducirse y cuyo significado es
ajeno a quien no sabe leer música, algo que no sucede con una obra literaria (inteligible
para todo aquel que sepa leer y conozca el idioma en que está escrito), ni con
un cuadro o una fotografía o escultura que, como el libro, puede ser disfrutado
sin mediador.
El pianista Arthur Rubinstein decía, sobre los
pianistas, que “todo el mundo sabe tocar”, y Heinrich Neuhaus, en su libro El
Arte del Piano, interpreta esta frase traduciéndola de la siguiente manera
“Todo mundo sabe tocar, pero pocos saben interpretar”.
La interpretación no hace distinción entre instrumentos. Un buen músico
independientemente del instrumento que toque, debe ser, antes que
instrumentalista, intérprete.
El intérprete debe dar su visión
personal de la obra que va a compartir con el oyente, teniendo en cuenta no
solo lo escrito en la partitura, Gustav Mahler decía que “en la partitura está
todo, menos lo esencial”, sino también todo aquello que tenga que ver con ella,
como el contexto en que fue escrita, su relación (si la hay) con otras artes o
disciplinas, las motivaciones del compositor al momento de crearla, siempre
partiendo de una sólida técnica que permita afrontar con garantías la
interpretación. Y aquí caemos en las cuestiones controversiales ¿es el mejor
interprete el más rápido o el más vistoso? ¿Un guitarrista virtuoso puede ser
un intérprete mediocre? Tan injusto es el tópico de que un guitarrista con gran
técnica suele ser poco expresivo, poco
comunicativo, frío, como el de que un buen guitarrista es aquel que asombra por
su habilidad, agilidad, rapidez y potencia.
En todo caso, sería necesario
clarificar el concepto de “técnica” para evitar confusiones, la palabra “técnica”
procede del griego y significa “Arte”, lo que supone cierta paradoja según el
sentido que se le suele dar al vocablo.
Citando de nuevo a Neuhaus,
podemos sustituir la palabra “pianistas” por “guitarristas” en el siguiente
comentario:
“muchos pianistas,
desdichadamente entienden por técnica la rapidez, la igualdad, la agilidad, el
brio, a veces esencialmente lo superficial, el golpe de vista, que solo
representan elementos de la técnica y no de su conjunto tal como lo entendían los
griegos y como debe concebirlo el
verdadero artista (….) la agilidad, la pureza del sonido, el brio no garantizan
una interpretación artística que solo se adquiere al precio de un trabajo
serio, profundo e inspirado”.
De lo anterior se deduce que es
de gran importancia diferenciar entre la consideración de la técnica (entendida
según el sentido habitual) como herramienta y su contemplación como objetivo.
La técnica, por tanto, debe ser un medio del que nos sirvamos para alcanzar una
buena interpretación, terminare citando al pianista Glenn Gould ¡los que vamos a ser descalificados por los
grandes sabios, te saludan! ….

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